Los otros



David, Lluc, Marc, Martí, Sofia, Marc, Gerard, Simeó, Laia, Àlex, Marta, Adrià, Júlia, Hugo, Xavier, Albert, Pablo, David, Jaume, Joana, Guillem, Clàudia, Mei, Josep, Laia, Eulàlia, Júlia, Clara, Silvia, Albina, Raül, Alejandra, Carme, Alvaro, Claudia, Pere, Joan, Paula, Manel, Mar, Victor, Núria, Maria, Miquel, Joana, Mar, Iris, Miquel, Júlia



Parece ser que estadísticamente existe un elevado porcentaje de maestros que caen en estados depresivos. Es un oficio que exige una gran dedicación, más allá del aula, y que comporta una descarga importante de energía.
Es cierto.
Yo tengo suerte con mis chicos. Me siento afortunada y agradecida de compartir mi horario laboral con ellos, los de arriba...



Los peques, los peques que creen que son mayores, los que se dejan los deberes encima del piano, los preadolescentes, los que no abren el piano en toda la semana pero lo saben llevar con gracia, los adolescentes, las peques que se me agarran de las piernas y no se sueltan, las adolescentes, los que disfrutan charlando sobre la música y el arte, las jóvenes, los que me cuentan su vida y yo les cuento la mía, los que empiezan a ser veteranos en la vida, los que se esfuerzan y se superan día a día ...
Si alguna vez les he dicho que si prefieren nos vamos al parque a merendar, creen que es broma o ironía. Aunque yo lo diga en serio. Lástima que no puedan decidir ellos....
Maldita responsabilidad.
Ellos sí que cargan mis pilas. Mi descarga de energía está suficientemente compensada con la que yo recibo de ellos.
A veces da pereza, claro. Pero una vez allí da gusto ponerse a trabajar. Y siempre con la música como excusa. Una buena excusa.
*Ilustración de Clara Cortés Xarrié

Comentarios

Jordi ha dicho que…
Tantos niños y ningún Umnrello
ccx ha dicho que…
màgia és saber fer que els dilluns siguin un dia que realment mola!

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