Las dos fridas


En 1939, poco después de su divorcio de Diego Rivera, Frida realizó este cuadro que refleja las emociones que rodearon a su separación. A la derecha, la Frida amada y respetada por Diego. A la izquierda, la que él ya no amó, con el corazón a la vista, a punto de desangrarse.
Quien quiero ser y quien soy.
Quien los otros creen que soy y quien soy.
Quien era antes y quien soy ahora.
Quien soy y quien querría ser.
Quien soy hoy y quien seré después.
Dice Calamaro:
A las heridas hay que dejarlas sangrar
A las heridas Let it bleed Que sangren
Mientras siguen abiertas solamente hay veneno en las venas
A las heridas mejor dejarlas ahí
Ahí donde están
Si están abiertas por algo será
Por algo será
Por algo será
Por algo será

Comentarios

Pau ha dicho que…
A las heridas hay que dejarlas sangrar, pero con el fin de que coagulen. Si no, malo... podemos acabar desangrados. Y puede que no tengamos tiempo luego de arrepentirnos de ello...

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