La cuenta atrás







Por fin acaba la jornada laboral. Mientras cierra la escuela, en la calle, respiro profundamente, después de pasar casi nueve horas ahí metida. Y, entre partículas cancerígenas y microbios transgénicos, que conviven en el aire impuro de Barcelona, se cuela por mis fosas nasales un olor que reconozco al instante. Alguna compañera se ríe de mí...



- ¡Huele a primavera!



Y es que le tengo tantas ganas a esta primavera que me la voy a acabar yo solita.

Comentarios

Jordi ha dicho que…
Entre estornudos alérgicos, claro
miriam ha dicho que…
Mira que sois flojos...

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