Calamaro, Drexler, él y yo

  • Primero:

Soy vulnerable a tu lado más amable
soy carcelero de tu lado más grosero
soy el soldado de tu lado más malvado
el arquitecto de tus lados incorrectos


  • Al poco:
No queríamos dormir
nos queríamos comer el mundo
No podíamos dejar de estar a solas ni un segundo
Ida y vuelta de la cama
a la alfombra voladora
nos bastaba con dejar pasar
dejar pasar las horas


  • Y después:

Cada uno da lo que recibe
y luego recibe lo que da
Nada es más simple, no hay otra norma:
Nada se pierde, todo se transforma.

Comentarios

Dani ha dicho que…
Horas, horas, colgados como dos computadoras
Dani ha dicho que…
Horas, horas, colgados como dos computadoras
miriam ha dicho que…
tú sí que te has colgao...!

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