el círculo de selbst

"Per molt que sapies es molt mes lo que ignores"

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lunes, junio 26, 2006

FILOSOFÍA COTIDIANA I: Filosofía simétrica

Tras un breve trayecto en autobús la Nueva y yo nos disponemos a pisar la arena de la playa; y, para mí, será la primera vez este año.
Para algunos lectores la Nueva es un personaje relativamente novedoso, de ahí su apodo. Pero he de decir que para mí la Nueva no lo es tanto. Podría ahora descubrir su verdadera identidad. O, teniendo en cuenta la cantidad de años que hace que nos conocemos, referirme a ella como la Vieja. Pero, con la sincera intención de conservar su amistad y para mayor comprensión de los lectores, la Nueva seguirá siendo la Nueva.
La playa es uno de los escenarios arquetípicos de la filosofía simétrica. Más concretamente, la playa en binomio con el verano. El homo contemporáneo se amodorra, como expresión máxima de movimiento, una vez echado en una toalla sobre la arena. La función de los rayos solares es determinante: llevan al cuerpo humano a una temperatura cercana a la del vientre materno, despertando así sus recuerdos intrauterinos. En ese estado puede llegar a cotas máximas de placer.
La percepción temporal también sufre alteraciones a destacar. No existe el pasado ni el futuro. Y el presente se concentra en un suspiro. En algunos homines qui nunc sunt el presente se concentra en...un ronquido.
Según la idea cartesiana, dormito ergo sum. Así, la Nueva y yo fuimus.
Llegamos así al enunciado de la que llamaremos filosofía simétrica directa:
"¡Qué bien se está cuando se está bien!"
Por oposición, también se recurre a la filosofía simétrica en estados carenciales (término un tanto ambiguo, todo sea dicho). Un dolor de muelas, por ejemplo, como el que ha sufrido mi hermana esta última semana. Por sus muecas y su humor, más que un estado carencial el dolor de muelas debe ser una señora putada. Si en situación normal el ser humano es poco o nada consciente de su realidad física, cuando tan sólo una pequeña pieza del engranaje falla causando dolor dicha pieza se erige en el todo. El sujeto entonces rememora el tiempo en que no le duele nada aunque a los pocos minutos de volver a la normalidad vuelva a la inconsciencia de su propio bienestar.
Y aquí viene el segundo axioma de la filosofía simétrica, en este caso, opuesta:
"¡Qué bien se está cuando no te duele nada!"

3 Comments:

Blogger Jordi said...

Según tú, al "homo contemporáneo" le gusta amodorrarse en la playa. He visto en fotos que al "homo anticus" también le placía. Como a mí me repugna -pese a la insistencia de la Nueva-, he llegado a la conclusión de que yo soy el prototipo del "homo futuri". El "homo futuri" se regodeará huyendo de la playa y simulando que sabe latín.

10:05 a. m.  
Blogger miriam said...

El "homo futuri" no pronunciara "latin" como palabra de acentuación aguda sino como llana. Pensará que es un estilo de música o una banda callejera. Creo que al que le repugna la playa es al "homo urbanus"... ;)

11:39 p. m.  
Blogger Jordi said...

Homo veni Altafulli et vidi playem et dixit: "Delenda est homo urbanus. Homo urbanus placere chiringuitu".

Es decir:

"El hombre fue a Altafulla y vio la playa y dijo: El hombre está muerto. Al hombre urbano le gustaría ir al chiringuito".

10:26 a. m.  

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